Zumbido en los oídos: qué es y cuándo consultar

Muchas personas describen en algún momento una sensación de sonido dentro del oído que no proviene de ninguna fuente externa: un pitido, un zumbido, un silbido o un ruido similar a un siseo. En el lenguaje clínico, este fenómeno se conoce como acúfeno o tinnitus, y puede percibirse en uno o ambos oídos, de forma continua o intermitente, y con distinta intensidad según el momento del día o el entorno.

La información que sigue es de carácter general y divulgativo. No permite identificar una causa concreta ni reemplaza una consulta con un profesional de la salud. Si notas este síntoma, lo más indicado es conversarlo con un médico, quien podrá evaluar tu situación particular.

Qué es y cómo se describe

El acúfeno o tinnitus es la percepción de un sonido que no tiene origen externo, es decir, que nadie más puede escuchar. En el habla cotidiana se suele llamar simplemente “zumbido” o “pitido” en los oídos, mientras que en el ámbito clínico se usa el término tinnitus para referirse a este mismo fenómeno de forma más precisa.

Es habitual que se confunda con otras sensaciones del oído, como la sensación de taponamiento, el dolor de oído o la hipoacusia (disminución de la capacidad de oír), que son experiencias distintas aunque a veces pueden presentarse junto al zumbido. También conviene diferenciarlo del vértigo, que es una sensación de movimiento o mareo y no un sonido.

Cómo se caracteriza un síntoma

Para que un profesional pueda evaluar este síntoma con mayor precisión, suele indagar en distintas dimensiones:

Cada una de estas dimensiones ayuda a orientar la evaluación, ya que el patrón de aparición y las características del sonido pueden aportar información relevante que, combinada con un examen físico, permite acercarse a posibles explicaciones.

Causas posibles, en términos generales

El zumbido en los oídos puede estar relacionado con una variedad amplia de situaciones, que van desde cuestiones pasajeras hasta otras que requieren seguimiento:

Este listado es solo orientativo y de ninguna manera permite identificar la causa en un caso particular. Solo una evaluación profesional, que incluya examen clínico y, de ser necesario, estudios complementarios, puede ayudar a distinguir entre estas posibilidades.

Cuándo consultar

En general, conviene consultar cuando el zumbido persiste más de unos pocos días, cuando es muy intenso, cuando interfiere con el sueño o la vida diaria, o cuando aparece junto con otros cambios respecto de lo habitual, como disminución de la audición.

Existen además señales de alarma ante las cuales se recomienda buscar atención médica sin demora, llamando al número de emergencias local o acudiendo a una guardia en lugar de esperar:

Ante cualquiera de estas situaciones, lo adecuado es priorizar la atención médica inmediata por sobre continuar buscando información.

Qué esperar de la consulta

Al momento de la consulta, es habitual que el profesional explore distintos aspectos para orientar la evaluación:

Cómo hablar de esto con un profesional

Describir el síntoma con precisión ayuda a que la consulta sea más aprovechada:

Algunas preguntas que puedes hacerle al profesional:

Preguntas frecuentes

¿El zumbido en los oídos siempre indica un problema grave? No necesariamente. Puede asociarse a múltiples situaciones, desde las más pasajeras hasta otras que requieren seguimiento, y solo una evaluación profesional puede orientar sobre cada caso particular.

¿Puedo saber qué lo está causando si busco información en internet? La información general permite entender el término y cómo describirlo, pero no permite identificar la causa propia, ya que eso requiere un examen clínico personalizado.

¿Existe algún medicamento que pueda tomar para que desaparezca? La indicación de cualquier tratamiento, incluyendo su tipo y la forma de uso, es algo que debe definir un profesional de la salud tras evaluar la situación particular.

¿El estrés puede influir en este síntoma? En algunos casos se describe una relación entre el estrés y una mayor percepción del zumbido, aunque esto no permite afirmar que sea la causa en una persona en particular.

Si el zumbido es leve, ¿igual conviene consultar? Si persiste en el tiempo o genera inquietud, conversarlo con un profesional es una opción razonable, incluso si la intensidad es baja. Esta información es general y no reemplaza esa conversación.